Atunes gigantes, ballenas, peces globo o mejillones del tamaño de una cabeza. Todo podrás encontrarlo en este escaparate de alimentos marinos.
A primera hora de la mañana, hacia las 07.00, surgen de todos los rincones trabajadores que se desplazan velozmente de un sitio a otro usando una especie de carritos para transportar el pescado fresco, recién traído de alta mar, y cargarlo en camiones que lo distribuirán por todo el país en pocas horas.
En el transcurso de tu visita al mercado, puedes disfrutar de observar el arte con el que cortan, por ejemplo, un atún de 300 kilogramos y lo preparan en pocos minutos para congelar. Además, existen máquinas recreativas en las que se puede practicar, con un cuchillo de plástico, la técnica de cortar pescado que tan hábilmente emplean los japoneses. También están aquellas que simulan el trayecto de un barquito navegando por el mar y desde el que puedes pescar. Queda demostrada la gran afición que siente el pueblo nipón por el pescado y el mundo de la pesca en general que, sin embargo, en algunos países occidentales se encuentra un tanto devaluado.
El paso de uno por este mercado no puede dejar de contar con una degustación de “Maguro” (atún, en japonés) con un toque de salsa de soja.